DUN - Diario de Darlak - Aventuras de un enano picapleitos
Diario de Darlak
Aventuras de un enano picapleitos
Mi nombre es Darlak y he decidido empezar este diario porque me considero un gran escritor en la sombra con un talento exquisito para la prosa. Bueno, eso, y por las historias que he oído en las tabernas sobre partidas de audaces guerreros que fueron el tentempié de un gusano gigante aquí cerca hace unos días.
Como he dicho, mi nombre es Darlak, todopoderoso enano del clan Pico de Tormenta (en lengua enana Stormpike), maese recolector de peras, manzanas y frutos varios en general. Mi oficio no es sencillo y requiere de mucha más astucia de lo que parece, pues ya le dije yo a mi padre que teníamos que haber plantado patatas y tomates en lugar de naranjos de cinco metros, todo un visionario. Hace falta mucha práctica para alcanzar un higo a tal altura midiendo poco más de un metro desde suelo. De ahí que ganase el concurso de lanzador de jabalinas cuatro años seguidos, un hecho nada reseñable por supuesto.
Bueno, eso era antes de ser acusado presuntamente de retozar con tres de las hijas del tabernero. Entiendo que uno se lo pregunte al ver estos hermosos abdominales y enormes brazacos dignos del mismísimo dios del trueno, pero os aseguro que jamás he yacido con las tres juntas al mismo tiempo, no quería que tuvieran líos de familia sinceramente. El caso es que por este malentendido acabé siendo desterrado sin un duro en el bolsillo y con la única compañía de mis fieles jabalinas trofeo Kyle, Klhoé, Kendall y Kourtney, a quienes yo llamo cariñosamente "Mis Kardis". Se lanzan a dar besos y achuchones como si no hubiera un mañana, son un encanto.
Y así he tenido que buscarme la vida hasta que vagando por Arasca encontré a mi actual compañera de aventuras, Taris la Celestial. ¿Y por qué alguien como tú, oh poderoso Darlak, te uniste con semejante espécimen? Pues os lo diré, cuando uno está tirado en el suelo con una moña del quince, ver una figura con buenas curvas y grandes alas desde abajo es lo más parecido a una diosa del trueno que te puedas imaginar.
Amigos, lo dejo aquí por hoy, el deber me llama. Ya sabéis, un gran poder conlleva una gran "jabalinidad"
Hasta la próxima.
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